En Italia 563 municipios comenzaron a implementar medidas para frenar las instalaciones de antenas 5G

LADO B 06 de julio de 2020 Por Exégesis Diario
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¿Por qué ocultan las antenas de alta frecuencia 5G?

Desde 2017, la comunidad científica y sanitaria han solicitado una prórroga en instalaciones de antenas 5G con el objetivo de producir los estudios suficientes que prueben que su emplazamiento es seguro para la salud de la comunidad. Muchos países alrededor del mundo están tomando medidas similares con el fin de limitar el alcance de las instalaciones o directamente prohibir en sus territorios estas antenas de alta frecuencia de quinta generación.

La Alianza Italiana Stop 5G está llevando a cabo la Resolución Vicovaro, donde promueve a través de especialistas de diferentes disciplinas el retraso de la implantación de antenas 5G en suelo Italiano hasta que los estudios demuestren que son seguras. En 2019 se llevó adelante una conferencia de prensa en la Cámara de Diputados en Roma titulada “Emergencia política preventiva”, donde participaron parlamentarios, concejales, alcaldes, abogados, periodistas, científicos, médicos y distintos grupos de movimientos ambientalistas y ecológicos, entre otros.

Según la Alianza Italiana Stop 5G, 563 municipios italianos son oficialmente Stop 5G, 377 de ellas han entregado ordenanzas a través de auditores para frenar la instalación de antenas de alta frecuencia 5G y tres regiones han aprobado mociones para implementar medidas preventivas.

El 5G es una tecnología militar producida por Israel y China con el beneplácito del poder fáctico anglosajón. El 5G es un arma militar silenciosa, como lo fue -y lo sigue siendo- el Internet; este último creado por el brazo militar estadounidense dedicado a tecnologías secretas, el DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), en sus inicios llamado ARPA: (En 1958 los Estados Unidos fundaron la Advanced Researchs Projects Agency a través del Ministerio de Defensa. El ARPA se centró en crear comunicaciones directas entre ordenadores para poder comunicar las diferentes bases de investigación. La red fue acrecentándose y para 1971 ARPANET ya tenia veintitrés puntos conectados).

El propósito oficial de las antenas 5G es conectar todas las nuevas tecnologías de quinta generación (teléfonos inteligentes, vehículos autónomos y toda clase de gadgets tecnológicos) a una red neuronal que será capaz de administrar y de mover un flujo masivo de información a altas velocidades, baja potencia y baja latencia (se prevé que será entre diez y veinte veces más rápido que la actual red 4G). El inconveniente radica en que estas antenas de alta frecuencia son absolutamente invasivas y nocivas para el campo electromagnético de los seres vivos.  El 5G utiliza frecuencias mucho más altas que el 4G -cuanto mayor sea la frecuencia menor será la longitud de la onda-. Mientras las estaciones de telecomunicaciones (TLE) de 4G cubren un rango de veinte kilómetros, el TLE del 5G sería de un kilómetro, por lo que se necesitarían significativamente más antenas radiando sus altas frecuencias; alrededor de una por cada kilómetro a la redonda. Pero este dato es menor para el establishment puesto que las virtudes del 5G son abismales en comparación con las de su antecesor: Si con el 4G se pueden conectar alrededor de diez mil dispositivos simultáneamente por kilómetro cuadrado, con el 5G se llegaría al millón. Lo que daría la posibilidad -y lo hará- a que todo artefacto tecnócrata esté conectado a la masiva red neuronal. 

De llegar finalmente el 5G se estaría entrando oficialmente a la era tanshumanista, a la pesadilla orweliana. Los Estados diligentes al Estado Profundo contarían con instrumentos sumamente sofisticados -para espiar y controlar a los ciudadanos- con los que ni el propio Gran Hermano de la obra 1984 hubiese soñado tener. A continuación la Lista de medidas internacionales adoptadas contra el despliegue de antenas de alta frecuencia de quinta generación (5G).

Exégesis Diario

Redacción de Exégesis Diario

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