Memorias recuperadas de una esclava de control mental Monarca

RETAZOS 12 de junio de 2021 Por Exégesis Diario
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Cathy O'brien Víctima de abuso ritual generacional satánico.

TRANCE-FORMACIÓN DE AMÉRICA  

Por Cathy O'brien

(Memorias de una "modelo presidencial" y esclava de control mental Monarca Beta)

El rito de permanencer en silencio      

El 7 de mayo de 1966, yo estaba vestida de blanco con mi velo católico y mis zapatos de charol blancas como era obligatorio para hacer mi primera comunión. Estaba de pie fuera del nuevo edificio, una estructura de hormigón retorcido, de la Iglesia de San Francisco de Asís en Muskegon a la espera de comenzar la ceremonia, cuando Guy VanderJagt, que estaba afiliado a la iglesia, vino hacia mí caminando por el césped. Se puso en cuclillas con una rodilla en el suelo, y me dijo: "se te ve bonita hoy. Eres tan bella como tu nombre. Cathleen en gaélico significa "pureza", y es muy claro para mí que tu pureza es impecable. Ann significa "gracia". Es por la gracia de Dios, no por tus acciones, que eres pura. Pura de corazón. Estás cubierta con la sangre de nuestro Señor y Salvador, al igual que la cruz en la que lo colgaron. Esto es para ti".

Abrió una caja de terciopelo negro, mostrando un collar con una cruz de color rosa. Tal como con la pluma con la inscripción de Kennedy que me había enseñado en la capital del estado, el significado oculto del collar de la cruz rosa (rosacruz/escuela de misterios) lo llevaría durante el resto de mi existencia con la mente-controlada. Un pedófilo, camarada de VanderJagt en el Proyecto Monarca, el Padre Don, se unió a nosotros; rebuscando en el fondo del bolsillo de su túnica me mostró un delicado talismán azul de la Virgen. Había que usarlo junto con la cruz rosada "Para simbolizar tu servicio a la Santa Iglesia Católica", me dijo el Padre Don, a la cual yo "prometía servir y obedecer".    

Tal como VanderJagt sujetaba la cruz rosada y el talismán azul de la virgen alrededor de mi cuello, me dijo que ahora yendo de rojo, blanco y azul iba apropiadamente vestida para la ceremonia. Podía sentir su aliento en mi cuello mientras me ajustaba el collar y me aleccionaba: "Cuando el Padre diga" el Cuerpo de Cristo "tú debes decir "Ahhh... men (hombres en inglés)... tú reconoces que Cristo es Dios hecho hombre, y que tú sabes para que son los hombres. Cuando el padre te dé la hostia, se te pegará en el cielo del paladar si no se la chupas del pulgar". 

Me apresuré a alinearme con mis compañeros de clase de catecismo para la procesión a la iglesia de nuestra santa misa de comunión. "El Cuerpo de Cristo", dijo el padre Don, sosteniendo la hostia. "Ahhh... men", respondí como se me había indicado, chupando la hostia de su pulgar. Tras los servicios, VanderJagt y el Padre Don me hablaron brevemente mientras mi padre estaba congregado con otros feligreses. El Padre me estaba diciendo"... Dios te ha escogido para el trabajo dentro de su Santa Iglesia. Tu eres una de los Elegidos, (1) criatura mía...".   

Más tarde esa noche, VanderJagt asistió a la recepción que mis padres celebraban para mí en casa. Habló con mi padre un rato, pero pasó la mayor parte del tiempo hablando con mi tío Bob, que había volado hacía poco en "una misión por encima de los mares". Mi tío Bob y VanderJagt eran amigos, y mantuvieron su amistad a lo largo de los años. A medida que la recepción se dispersaba, VanderJagt me llevó de vuelta a la iglesia para un "servicio especial de tarde con el Padre Don".   

VanderJagt abrió la puerta de la rectoría de la iglesia vieja al otro lado de la calle de la nueva estructura de St. Francis, contándome que teníamos que "tener una charla muy importante ahora que me había comido el cuerpo de Cristo". La charla, la sangre, el trauma y los abussos sexuales que sucedieron a continuación condicionaron mi mente para aceptar fácilmente la programación que deliberadamente a lo largo de los años fueron fusionando el Gobierno de EEUU y los esfuerzos del control mental de los jesuitas para tener los controles del Nuevo Orden Mundial. "Yo trabajo para el Vaticano, y ahora, tú también", me dijo VanderJagt. "Acabas de hacer un pacto con la Santa Iglesia Católica. Nunca debes romper este pacto".      

Capaz de cuestionar aún en ese momento, pregunté: "¿Qué es un pacto?" VanderJagt respondió: "Un pacto es la promesa de guardar secretos, secretos que la iglesia siempre ha sabido. El Papa tiene todos los secretos encerrados en el Vaticano. Tu tío Bob y yo hemos estado en el Vaticano. Es hora de que ingreses en el pacto sagrado y aprendas los secretos de la iglesia que fueron escritos mucho antes de Cristo, incluso antes de su venida. Los monjes dominicos mantienen el pacto que Noé llevó al nuevo mundo. Han mantenido el secreto con ellos. Se escribió en pergaminos y se mantuvo en un lugar secreto en el Vaticano. Tomaron el Voto de Silencio para no revelar nunca su ubicación o su contenido. Debes ingresar en el pacto. El secreto te lo tienes que llevar a la tumba. No debes revelar el secreto a tu madre, ni a tu padre ni a nadie". VanderJagt procedió a llenar mi joven mente con interpretaciones bíblicas sugestionables que sentaron las bases para futuros "inter/intra dimensionales" temas de programación utilizados por los programadores del Proyecto Monarca para controlar la compartimentación de la memoria, sinónimo de DPM/TID.    

"Cristo los vio a todos", me estaba diciendo VanderJagt: "Son las dimensiones, los lugares que puedes ver camino de la muerte. (2) Es por eso que se llaman "diemensiones" (juego de palabras en inglés, die/muerte). Sólo tienes que recordar que Cristo después de morir volvió para decirnos todo lo que había visto mientras hacía el camino hacia el cielo. Marchó sólo tres días, pero estuvo fuera mucho más tiempo porque el tiempo no pasa igual en otras dimensiones. El purgatorio es una dimensión. El infierno es otra. Y hay muchas otras en medio. Oz es otra dimensión. El cielo no es el límite de todos los mundos que hay ahí fuera esperando ser explorados. Tú puedes viajar por dentro y por fuera de todas estas dimensiones, aprendiendo los secretos del universo. Has sido elegida para explorar estos oleosos mundos para la iglesia. Escucha en la quietud y sentirás su voz, guiándote (3) en tus misiones. La cruz rosa es como las zapatillas rojas de Dorothy. Nunca te quites la cruz de color de rosa, Cathy, al viajar por otras dimensiones y siempre serás capaz de volver a casa".    

El Padre Don se unió a VanderJagt en un ritual en el que me bañaban con la sangre de un cordero sacrificado, y posteriormente, a través de este horrible trauma de sangre, bloqueaban las percepciones establecidas y creaban una base más profunda en mi mente para la programación del control mental. Esta base para la programación quedaba anclada en el Voto de Silencio que los monjes jesuitas toman "no sólo para guardar secretos, sino porque su mente todavía puede hacerlo y al mismo tiempo escuchar su guía interno". Seguro que el "Rito de permanecer en silencio" que habían realizado les garantízaba que yo mantendría en secreto las perversiones pederastas a las que me sometieron el Padre Don y Guy VanderJagt. Los dos bromeaban diciendo que me había convertido en "una buena Cathy-lick". (Juego de palabras Cathy-lick por Cató-lic(a) lick significa lamer, "una buena Cathy-lame"). Después de que el rito de guardar silencio se instalara, las voces de mis múltiples personalidades que antes había sentido en mi cabeza cesaron. En el silencio de los deliberadamente creados compartimentos de memoria, sólo podía oír la voz de mis abusadores, que los habían creado... el mando de mi silencio. Silencio para según quién y/o que yo sabía estaba involucrado en el Proyecto Monarca de Control Mental.      

Mi familia y yo íbamos habitualmente de vacaciones a Mackinac Island, Michigan, que es una pequeña isla situada en los Grandes Lagos cerca de la frontera con Canadá. Mackinac Island, con la mansión del gobernador y el histórico Gran Hotel, fue un patio de recreo político donde mi padre me prostituía, entre otros pedófilos, con Jerry Ford, Guy VanderJagt, y más tarde con el senador de EEUU Robert C. Byrd. Mi parte del control mental que allí se prostituia percibía Mackinac como otra dimensión, la eternidad de la cual era realzada por el estilo antiguo de la isla. Los automóviles estaban prohibidos en la pequeña isla, delegaban para el transporte los buggies tirados por caballos y las bicicletas. Una vez, cuando Lee Iaccoca asistió a una fiesta en la Mansión del entonces gobernador Romney, le oí comentar, "Qué mejor sitio para que los ejecutivos del ramo del automóvil puedan conseguir alejarse de todo, que una isla sin coches?"    

Mackinac Island, por su ubicación geográfica, proporcionaba siempre un aire de amistad entre EEUU y Canadá, que formaría en mi percepción infantil que nuestros países no tenían fronteras. Este punto de vista político era aún más reforzado por mi padre que siempre llevaba la familia a las Cataratas del Niágara, donde mi mente debía ser simbólicamente "lavada de toda memoria", o de lo que había pasado en Mackinac. Numerosas cascadas del Niágara, poderosas cascadas estaban razonablemente cerca de Mackinac Island, y compartían la frontera entre EEUU y Canadá.      

Cuando Pierre Trudeau fue elegido Primer Ministro de Canadá, en 1968, a menudo oía decir, "Pierre Trudeau es uno de los nuestros, ya sabes". Oí por primera vez esta críptica frase en referencia a la lealtad de Trudeau hacia el Vaticano cuando el Padre Don estaba discutiendo con un personaje famoso, un domingo después de misa. Este hecho circuló rápidamente entre los que yo sabía que estaban involucrados en el aspecto Católico/Jesuita del Proyecto Monarca.

El verano después de que Trudeau fue elegido, mi padre llevó a la familia a Mackinac Island como de costumbre. Encaramada encima de una gran estatua en los jardines de la Mansión del Gobernador, podía ver a través del campo hasta el Grand Hotel. Me di cuenta que banderas Canadienses ondeaban entre banderas de los Estados Unidos alineadas en la parte delantera del antiguo hotel. Cuando me deslicé estatua abajo, Guy VanderJagt se acercó con una copa y un cigarrillo en la mano. Poniéndome el pelo en su lugar, dijo, "Ponte bien la camisa, tengo a alguien importante para que tengas un encuentro".  "Sabía que era alguien importante de aquí por aquellas banderas", le dije, metiéndome la camisa dentro de los pantalones cortos de color rosa. "Cuando estaba en el Vaticano", comenzó VanderJagt, "me dijeron que el primer ministro Trudeau es amigo del Papa. Piensa como uno de nosotros. Un verdadero Católico. Le gustan las Cathy-licks". VanderJagt me llevó arriba, a la mansión, donde Pierre Trudeau estaba bajando las persianas de la ventana de una habitación poco iluminada llena de antigüedades. VanderJagt cerró la puerta detrás de mí. La chaqueta del esmoquin de Trudeau estaba perfectamente colocada sobre una silla, lo que le dejaba en pantalones formales, con camisa, y una brillante faja roja que me llamó la atención. "Me gusta su faja", le dije. "Nadie te ha enseñado Silencio aún?". Su actitud sombría, áspera, quedaba suavizada por una voz suave y sedosa.      

La parte de mí que había sufrido el Rito de Permanecer en Silencio se activó, asumí que Trudeau lo sabía todo sobre interdimensionalidades según mis percepciones deliberadamente formadas. No podía/no comprendía que las interdimensionalidades en realidad equivalían a la dimensión interna de mi propia mente compartimentada. Del mismo modo, tampoco entendía que "Keys to the Kingdom" (Las Llaves del Reino) se refería al conocimiento de los códigos, las llaves para activar mi controlada mente. "Guy me ha dicho que te gustan las Cathy-licks", le dije, repitiendo lo que VanderJagt me había dicho. "¿Eres tú el guardián de las llaves?". Trudeau con sus ojos fríos y oscuros aparentemente miraba a través de mí. "Puedes aprender más en la escuela del pensamiento que con preguntas precoces. No has aprendido que los niños deben ser vistos pero no escuchados?" "Es esta una pregunta precoz?" Le pregunté. "¿Qué es una pregunta precoz?" Trudeau suspiró con impaciencia. "Esto es irrelevante. Lo que importa es que cierres la boca, aquietes la mente, y entres en la escuela del pensamiento. El silencio es una virtud. Escucha el silencio en la quietud de tu mente. Adéntrate en el interior de tu mente", dirigiendo lentamente. "Más y más profundo donde es tranquilo y en silencio...".    

Trudeau manipulaba hábilmente mi mente con sofisticados lenguajes hipnóticos. No sólo dio de alta mi silencio para las perversiones pedófilas a las que él se entregaba, sino que instruyó mi "escuela de pensamiento" de una manera que se equiparaba a la programación. Él sentó las bases para los programas de Aire-Agua que son un espejo-dimensional de los temas utilizados a menudo por la NASA y otras personas involucradas en el Proyecto Monarca. Jugando con el sonido de su propio nombre "Pee-Air" (Pipí-Aire) (Pierre), añadió un giro perverso al tema cada vez que accedía a prostituirme con él.

Si yo hubiera sido capaz de sentir miedo, habría tenido miedo de Pierre Trudeau. La lentitud de Trudeau, enmascaraba con deliberados movimientos el poder brutal de su cuerpo tanto como sus aterciopeladas maneras, su voz suave me atravesó la mente y se introdujo en mis pensamientos. El tono frío, helado, de sus afeminados manicurados y largos dedos, contrastaban con el calor de su perversión... una perversión de la que me culpaba a mí y mis "despectivas maneras tentadoras". En mi ignorancia infantil, creía que el comportamiento de Trudeau y sus repeinados cabellos eran características de su ascendencia francesa.

"Yo lo sé todo de los franceses", presumí ante mi nuevo "abuelo" Van, cuando le visitamos en su casa de Milwaukee, Wisconsin.      

El padre de mi madre había muerto poco antes de que Kennedy fuera asesinado, y mi abuela rápidamente se pegó a un rico hombre de negocios, de la alta política de Milwaukee. La abuela había conocido al abuelo Van Vandenburg en el buque de pasaje/mercancías que recorría las aguas de los Grandes Lagos, el Clipper Milwaukee. El Clipper transporta carga, incluyendo los Cadillacs para la Vandenburg Motors de Canadá, así como las drogas autorizadas por el Servicio de Guardacostas Local a través del Gobierno de EEUU y que mi padre distribuía. A veces acompañaba a mi padre a los muelles de Muskegon a recoger el cargamento, lo que a menudo involucraba la prostitución.

Jerry Ford y Guy VanderJagt combinaban, a veces, negocios con placer en los casinos del barco, que es donde tuvo lugar la conexión entre la abuela y el abuelo Van según se dice. El abuelo Van conocía en Jerry Ford, y en consecuencia también conocía a Pierre Trudeau. "¿Qué sabes tú de los franceses?" me preguntó el abuelo Van mientras yo estaba sentada en el suelo en  su  sala  de estar,  acariciando  al perro  que  acababa  de llevar  a  casa.  Sin  saber  qué  decir  y estupefacta  por  su  pregunta,  me quedé  en silencio.  "Sé  que  has  conocido  a  Pierre Trudeau",  espetó  él. "También  sé  que  amas  a los perritos.  Por  eso  he  comprado  este  perro para  tu  abuela,  para  que  puedas disfrutarlo tu también.  Se  llama  Pepe.  Es  un  caniche francés". "Yo  lo  sé  todo  sobre  los  Franceses". Dije, comparando  mentalmente  el  gran Caniche  francés  que tenía  delante  con Trudeau.  "Tienen  las uñas bonitas...".  Acaricié las  uñas  pintadas  de  Pepe.  "Tienen  el  pelo divertido...".  Acaricié  el  pelo cortado de  Pepe. "Y  mean  mucho",  dije  riendo. "Será  mejor  que te  lo  lleves  y  lo  haga  fuera, entonces", me dijo el  abuelo  Van,  dándome  la  correa de  Pepe.

Después  de  llevar  al  perro,  por  lo me que  me pareció,  a  todos  y  cada uno  de los árboles del barrio, decidí que le llamaría  "Peepee". El tío  Bob  producía  películas pornográficas  de bestialismo filmándonos  a  Pepe  y  a  mí  en numerosas  ocasiones,  más  tarde sabría  que Pierre  Trudeau  las veía.  Pepe  siguió  siendo una  parte de  mi experiencia  incluso  después de  que  el  abuelo  Van  se divorciara  de  la abuela,  y  mucho después  de  que  me desarrollase  más  allá de  la  perversión  de Trudeau  por  los  niños  pequeños. Tardé  en convertirme  en  una  adolescente.  Entonces  ya tenía trece  años,  mis  incipientes  pechos empezaban  a  hincharse,  lo  que  me  hacía "demasiado  vieja" para  las  perversiones pedófilas  de Vanderjagt. Cuando  mi  padre  me llevaba  a  la  Isla  de  Mackinac a la  prostitución de  rutina  en  el Retiro  de  los  Políticos, VanderJagt  me  presentó  un  nuevo  amigo que había  hecho  y  que  estaba de congresista  de los  EEUU  en Washington,  DC.  El  senador demócrata Robert  C.  Byrd,  de  West Virginia. Byrd  había  sido  senador vitalicio  de  EEUU, actuó  como  azote  del Senado  y  más  tarde fue presidente  Pro  Tempore  del  Senado,  y como todos  los  poderosos  el  líder de  la  Comisión de Asignaciones  del  Senado, Byrd  llamaba  la atención  y tenía el  respeto  de  todos los  que entraban  en contacto  con  él,  sobre  todo  de mi  padre.  Cuando  nos  quedamos solos  en  su habitación,  él  se cernía  sobre  mí  en  una actitud  amenazante.  Sus  rasgados  ojos  azules y  fríos, se fijaban  en  los míos.  Me  desnudé  y acosté  como  me  ordenó.  Me  sentí momentáneamente  aliviada al  ver que  su pene era  anormalmente  pequeño,  ¡tan  pequeño  que incluso  no  me  dolía!  ¡Y  podía respirar  con  él en la  boca!  Entonces  empezó  a  entregarse  a sus  brutales  perversiones,  hablando sin  parar de como  yo  estaba "hecha  sólo  para  él", debido  a  la  enorme  cantidad  de  dolor  que podía  soportar. Los  azotes  y  las  esposas  de policía  que  había  sufrido  anteriormente  eran un  juego de  niños  en comparación  con  las torturas  cercanas  a la  muerte  del  senador Byrd.  Los  cientos  de cicatrices  en mi  cuerpo aún  se  ven  hoy día.  Con  VanderJagt,  el sexo  era una  cuestión  de  "todo  lo que  yo  le podía dar",  mientras  que  con  Byrd  era  "todo  lo  que él  podía obtener".  Y  estava obligada a  sentir el dolor  que  cualquier  ser  humano  lógicamente no  podía  soportar. Estaba  dedicada  a Byrd a la edad  de  trece  años  y  eso  significaba  que estaría  dirigiendo  mi  futuro  en  el Proyecto Monarca, y mi  padre  quiso  cultivarme  según sus  especificaciones. Mi  existencia  con DPM/TID se  hizo  más reglamentada  desde  este punto en  adelante.  Se  me mantenía  físicamente desgastada  hasta  el punto  del  agotamiento, para  ser  lo  suficientemente  receptiva  a las limitadas  capacidades  de programación hipnótica  de  mi  padre  según  las  condiciones de  mi  mente  para el  control  mental.

En cuanto a  la  pornografía, me  vi  obligada  a prever  que  todo  sería  mucho  más  violento inmediatamente  después  de  Byrd,  el  cambio pasó  de  ser  predominantemente  pedófilo  y temas  de bestialismo  a  versiones  de  tortura sadomasoquista  (S  &  M).  Mi  padre  y  mi madre  trabajaban  en tándem cada  día "rompiendo  mi  espíritu",  destruyendo  los restos  que  quedaban  de  mi autoconfianza, derrumbando  mi  autoestima,  y por  lo  tanto aniquilando  los  impulsos  de  mi  libre albedrío. Ellos  me condicionaban/enseñaban  que  mis sueños  eran  reales y  mi  realidad  eran sueños, que  lo  negro  era  blanco y  que arriba  estaba abajo. "Buenas  noches,  que  duermas profundamente, sueña  con  papá  y  mamá",  eso es  lo  que oía  cada noche.  Esto  fue  pensado  para  confundir  mi mente  y  para  pensar  que  el  incesto  en  mitad de  la noche había  sido  "sólo  una  pesadilla". El ver  la televisión,  los  libros  y  la  música  fueron aún  más  estrictamente  controlados  y supervisados que antes.  Esto  no  sólo  era  para transgredir  la  última  minúscula  libertad  de elección,  sino para  el conjunto  de  propósitos condicionados  del  control  mental. Por  ejemplo, la  reposición  televisiva anual de  Judy  Garland de  "El  Mago  de  Oz"  era  celebrada  en casa como  un  día  de  fiesta  mayor.  Esto me debía preparar  la  mente  para  una  futura  base  de programación sobre  un tema  en  el  que  yo, como  Dorothy,  podía  "pasar"  a  otra dimensión "Over  the  Rainbow".  Al  fin  y al  cabo,  "los pájaros (Byrds)  vuelan  sobre  el  arco  iris..."  fue un  tema  que  se  convirtió  en  una  parte  de  mi vida. Mi padre  insistía  en  que  viera  la  película de  la  Cenicienta  de  Walt  Disney  con  él, paralelizando  mi existencia  con  la  de  la Cenicienta "la  mágica  trance-formación  de  una sucia  y  pequeña  esclava  en una hermosa princesa".  Con  el  típico  humor  de  la "psicología  inversa",  él  hacía  referencia  a  las fotografías pornográficas  cuando  cantaba "Someday  my  Prince (prints)  (de  imprimir) will come", (I'm coming,  en inglés  es  "me  corro") ("Algún  Día  mi  Príncipe  vendrá"), y literalmente colocaba el énfasis sexual en "vendrá" (will come) .

Mi  hermano,  Bill,  que  a  menudo hacia porno infantil conmigo ,  no  fue uno  de  los  "elegidos"  por  el Proyecto  Monarca (más  allá  de  suministrar,  en  los  últimos  años, más  niños  para  ser  utilizados). Sin embargo, mi  padre  pensó  que  "lo  que  era  bueno  para mí  también  sería  bueno  para  mi hermano". Nos  llevó a  ver  Pinocho de Walt  Disney, explicándonos  que  mi hermano  y  yo  éramos sus títeres todavía  en  fase  de talla.  Las distorsiones  de  la  realidad  que  le  proveían estas  y  otras películas  de  Disney  junto  con las del gobierno  cuando  mi  padre  entrenaba  el control  de  la influencia  entre  el  consciente  y el  subconsciente, comenzó  a  erosionar  aún más  nuestra  capacidad de  discernir  la  fantasía de  la  realidad.  Mi  hermano,  de  37 años,  sigue estando  psicológicamente bloqueado  en  los traumáticos  años  de  infancia  y  está obsesionado  a día  de  hoy  con  temas  y producciones  de  Disney.  Su  casa  está decorada  con  motivos  de  Disney,  lleva  ropa Disney,  escucha las  instrucciones  de  mi  padre en  su  teléfono  Disney,  y  mantiene  "Cuando deseas  una estrella" como  su  canción  favorita, y  ha  bloqueado  a  sus  hijos  con  este  mismo tema.

Mi  padre  también  me  ordenó  ver  la horrible  película  "Pájaros"  de  Alfred  Hitchcock. Esto  reforzó en  mi  mente  el  tema  de  la película  que  no  es  otro  que  "No  hay  donde esconderse de  los pájaros/Byrd ". Estaba rápidamente  empezando  a  perder  toda capacidad  de  cuestionar cualquier cosa  por mi propio  juicio.  Era  fácil  creer  que  de  hecho  no había  "ningún  lugar  donde  ir, ningún lugar donde esconderse",  que  es  una  base psicológica  necesaria  y  primordial del gobierno/control de  la  mente  militar. En  los últimos  años  el,  "¿a  quién  llamarás?"  y  el chiste  de Ronald  Reagan, "puedes  escapar,  pero no  puedes esconderte",  resonó  en  lo  más profundo  de  mi mente.  Al  fin  y al cabo, aunque  se  me  ocurriera  buscar ayuda ,  ¿quién me  ayudaría?  ¿la  policía? ¿la  iglesia?  ¿mis padres?  ¿mis  parientes?  ¿los  políticos?  ¿la escuela?  Me  di  cuenta  que  no  quedaba nadie para ayudarme. Mi  programación  de  televisión se  expandió  para  incluir  los  espectáculos  que toda esclava  del Proyecto  Monarca  del Control Mental  sabía  que  tenía  que  seguir:  I Dream  Of Jeannie, La  tribu  de  los Brady, Gumby  y  Pokey,  y  Bewitched.  Podía relacionarme  con  el  Geniocomplaciendo a  su amo,  que  era un  comandante  de  la  Fuerza Aérea  en  I  Dream  Of  Jeannie.  Esto sirvió  para confundir  la  realidad  de  mis propias experiencias  con  la  fantasía  producto  de  la televisión.  Dije  a todos  los  forasteros  que  mi familia era  "tal  y  como  los  Brady".  Mediante Gumby y  Pokey  me hicieron  creer  que  era tan  flexible  como  estos artistas  animados  de arcilla.  Por  lo tanto,  yo  era capaz,  físicamente, de  maniobrar  en  cualquier  posición sexual. Los espejos representaban  portales  a otras dimensiones  y  aventuras  entrelazando  mi condicionamiento Católico con  temas  de programación  como  Alicia  en el  país  de  las maravillas  y  El Mago  de  Oz.  En Bewitched,  es el  nuevo vecino  normal  de  la  puerta  de  al lado  que  se  considera  más  loco que  las brujas.  Esta  es  otra inversión  que  se  aplicó  a mi  extraña  existencia.  Yo  era  una  de  las únicas chicas de  la  escuela  que escuchaba música  country.  En  aquel  tiempo,  el  Senador Byrd  se  creía  un violinista  de música country y era  "mi  deber  amar  lo  que  hacía",  me  ordenó escuchar  música country  o  ninguna música en absoluto.  La  música  era  mi  vía  de  escape psicológico,  una herramienta  disociativa.  Pero esto  también mental.

Se  utilizó  en  el  escenario para  mi  futuro  como  "Modelo  Presidencial" esclava  del  Proyecto Monarca  de control mental.

Como se  ha  sugerido,  había  leído  la  serie  Boxcar Children  una  y  otra  vez,  empatizando  con  los ensayos,  los  traumas  y  las  tribulaciones  que los  niños  sufrían  mientras  se  defendían  por  sí mismos  en  la larga  casa  furgón  de  las  vías del tren.  Mi  padre  a  menudo  me  hacía  sonidos de tren,  al  pasar,  para recordarme subconscientemente  que  yo  estaba  en  ese  momento  "in  Train-ing (en-Tren-ando) en la indetectable  pista  del "Freedom  Train".  (4) ("Tren  de  la  Libertad").  Este término, tomado  del ferrocarril subterráneo  para  esclavos  de Harriet  Tubman,  invierte  el  sentido de  la palabra "libertad"  para confundirnos con  "una  mente de  una  sola  pista"  e  inculcar  la creencia "soy libre  de  ser  esclavo".  Esto también  reforzaba mi  entrenamiento  para  mantenerme en el camino establecido  para  mí.  Mi  padre  a menudo  hacía  la  broma:  "Cuando  Dios se va de los cerebros (brains), tú piensas que has dicho "trenes" (trains), y entras en la línea equivocada. El condenado  (por delito  capital) criminal  de carrera,  artista  de  la  música  country  y  agente de  la CIA,  Merle  Haggard,  utiliza  a  menudo bien documentados  lenguajes  crípticos  en  sus canciones que pertenecen  a operaciones  de esclavos  del  control mental  del  gobierno. Publicó  canciones como "Freedom  Train"  y "Over  the  Rainbow".  Mi  padre  me repitió muchas  veces  que  Merle Haggard  era mi cantante "favorito" y  que  sus  canciones reforzaban  mi programación. Por  supuesto, el senador Byrd  siguió siendo  mi  violinista "favorito"  según  lo  ordenado.  Tocaba canciones  de trenes  como "Orange Blossom Special",  mientras  hacía  sonidos  de  trenes  con el  violín.  A veces yo era su público cautivo, atado y amordazado, mientras tocaba el violín. Otras veces me hacía girar y girar sobre mí misma como una bailarina de una caja de música para añadir "nuevas dimensiones a nuestro sexo"... Estas nuevas dimensiones incluían más y más dolor físico a través de tortura "perversa".      

Mi padre aprovechaba sus nuevas conexiones políticas y avanzaba en el trabajo, fabricaba piezas del árbol de levas para automóviles en una fábrica local. Pronto fue ascendido a un puesto de gestión de ventas a causa de sus conexiones dentro de la Oficina de Adquisiciones del Pentágono y de la Administración de Servicios Generales, junto con lo que había aprendido sobre persuasión hipnótica de doble vínculo. Para complementar sus ingresos continuó con la explotación sexual de sus hijos. Esto ahora incluía prostituirme descaradamente con la Guardia Costera de Muskegon mientras la cocaína venía o iba hacia la base. Mientras tanto, mi padre nos llevaba a todos a la iglesia cada domingo, y mi madre se mantenía ocupada haciendo bebés que tenían que entrar en el Proyecto. De una manera ciertamente pedófila, se rodeó de niños entrenando en deportes de pequeñas ligas, acompañando las actividades escolares y el Catecismo, y involucrándose con los Boy Scouts. Todo esto hizo que pareciese un ciudadano modelo y un "pilar de la comunidad". La ilusión se derretía. Las partes de mí que sabían que era de otra manera no tenían más remedio que guardar silencio. 

  •  (1) El Proyecto Monarca nombra a sus esclavos como "Los Elegidos".  
  •  (2) La tortura cercana a la muerte, así como la programación Puerta de la Muerte, eran utilizadas conjuntamente por los jesuitas católicos y la CIA en el Proyecto Monarca. 
  • (3) Eran las voces de mis programadores del control mental y manipuladores que más tarde oí guiándome.
  •  (4) "Tren de la Libertad" es el término reconocido internacionalmente como un código secreto para operaciones de esclavos del Proyecto Monarca que oí repetidas veces a lo largo de mi victimización. 

Mi primer Presidente

Muskegon,  Michigan  es  una  costera  atracción turística,  y  la  sede  de  los  festivales  anuales Seaway and  Coast  Guard,  que  atrae  a  la ciudad  a  personas  de  todas  partes  de Michigan.  VanderJagt permanecía visible  al público a través  de oportunidades  como  éstas. A  mi padre  se  le  podía  ver  a menudo con  Vanderjagt  y  era  fotografiado  a  su lado mientras  juzgaban  los  eventos del  festival, como  los  desfiles  de niños,  las  esculturas  de arena,  los concursos,  etc,  en  todos  los  cuales participé  y  los  gané.  Años  más  tarde mi padre  pulía  y  lustraba  la  pintura roja  del  Ford descapotable  de  1966 haciendo  de  chófer  de Vanderjagt en los  desfiles  locales.  Esto  sólo servía para  reforzar  la  ilusión  de  que  mi padre  era  un  "pilar  de  la comunidad".

En  1973,  el senador  Byrd  dio instrucciones  a  mi  padre  de que  me enviara  a  Muskegon,  a  la Catholic Central  High  School,  que  era supervisada  por el  director  de  la Iglesia  St.  Francisco  de  Asís, el Padre Lepre.  La  iglesia  católica,  por supuesto,  tiene  su  propia  estructura política, bajo  la presidencia  del Papa por  encima  de todos.  Los  fuertes lazos  políticos  entre  la iglesia  católica y  el gobierno  de  los  EEUU se puso de manifiesto  abiertamente  por  la muy publicitada  relación  entre  el Presidente  y  el Papa  durante la Administración  Reagan.  Por supuesto, yo  había  estado  al  corriente de esta relación  política  desde  mi primera comunión, una  relación  que  el  Rito de Permanecer  en Silencio  pretende encubrir.  Mi  experiencia de la participación  directa  de  la Catholic Central con  el Proyecto  Monarca  de acondicionamiento  físico  y psicológico confirma, además, la  unión  entre  el Gobierno  de  EEUU y la  Iglesia Católica.

Cuando  el  senador  Byrd  me cambió de  la  escuela  pública  a  la  Parroquial, también  destruyó, debido  a  la disociación,  mi personalidad  de  la escuela.  Ya  no  podía considerar  la escuela  como  mi refugio contra el abuso,  ya  que  estaba  controlada  por la iglesia  y,  como  más  tarde  supe, controlada también  por  un sector corrupto  de  la  CIA.

En el  momento en que  me inscribieron en  la Catholic Central,  las  camarillas  y los  grupos ya se habían  formado. Tenía  una personalidad que  se adaptaba  a  los niños  "buenos"  y  otra que interconectaba con  los  "malos". No pasó mucho  tiempo  antes  de  que los chicos "buenos"  se dieran cuenta que también me llevaba  bien  con  los "malos".  Pronto  descubrí que  los niños  que  se  podían relacionar conmigo  sólo eran  las  otras conocidas víctimas del  Proyecto.  Nos agarrábamos  juntos  en un grupo muy unido,  tratados como  proverbiales ovejas  por  los  de  la  escuela  que conocían que sufríamos  DPM / TID  y que  estábamos bajo  control  mental. Cada  uno  de  nosotros cambiaba  de personalidad  tal  como  la circunstancia lo  exigía,  y muy  a  menudo  al unísono.  Nos  traumatizaban ritualmente, constantemente  puestos en  tránsito,  y  luego programados durante  el  horario  escolar. Desde  que ya  no  tenía  mi  singular "personalidad de  la  escuela"  y estaba cambiando constantemente  de  lugar,  el compartimento  de  mi  cerebro  que contenía  la memoria  de la  escuela ya no  pudo  ser recuperable conscientemente.  Por  lo  tanto, no tenía  ninguna  base  para  el aprendizaje continuo,  salvo  lo  que era capaz  de memorizar  fotográficamente en  clase.  Mis notas  se volvieron erráticas,  algunas  iban  de la A  al suspenso.  Y  otras  las  sacaba  sin merecerl o académicamente. En  la obligatoria  clase  de religión,  la Hermana  Ann  Marie  nos  había estado dirigiendo  mal  en  el estudio sobre  el tema  de  la  confesión,  de hecho  era  para prepararnos  para los tipos  de  confesiones que deberíamos dar  al  Padre  Vesbit,  quien también era  el  director  de  la escuela.  El  día que  la  Hermana  nos ordenó  ir  a  la confesión, me  negué.  Temía inconscientemente que  en esta ocasión,  sería  de  nuevo  asaltada sexualmente  en  el  confesionario, mientras  mis compañeros adolescentes  esperaban  con impaciencia  en  la puerta.  La  hermana me quiso escarmentar  en  clase, diciendo  que  era una  "satanista"  y que  estaba  "yendo al infierno".  Sin  las aparentes  fugas  hacia  el ocultismo que  proliferaban  en  la  escuela,  ya no podía diferenciar  entre  el catolicismo y  el satanismo.

Fueran  cuales  fueran los  propósitos del  Senador  Byrd  para enviarme  a una escuela  católica, nadie parecía darse  cuenta  de que  yo no  tenía ninguna  razón  para adherirme  a  los principios  de  la religión católica.  Por lo tanto,  la aplicación inversa  del satanismo tampoco  tenía  ninguna "magia espiritual".  La brecha  de  la lucha contra  la superstición  que  la escuela católica,  sin  darse cuenta, abría dentro  de  mí,  sólo sirvió  para descartar  los  principios  ocultos  y  los traumas  supersticiosos que trataban de  utilizar  para controlarme.

El  satanismo  se  utiliza  a  menudo como  una base  extrema  del  trauma del  dolor/violencia en  el Proyecto Monarca  de  Control  Mental, parece ser  que  debido  a  una  anterior investigación  del  nazi alemán Himmler.  No  me adhiero  a  la deseada  actitud  de  impotencia de que esto  es  una  "Guerra espiritual"  y está fuera  del  reino  de  la  humanidad  la capacidad de  pararlo.  A  pesar  de  mis creencias religiosas o su ausencia, experimenté  igualmente  los "resultados".  Al  ser  sometida  a trauma  y  ser testigo  de  cosas  tan horribles,  mientras  mi cuerpo  era violado,  torturado  y  azotado por los hombres,  literalmente,  me expulsaron de mi  mente.

La  Catholic  Central, asimismo, incrementó  mi  capacidad de  resistencia  según lo  previsto.  Me inscribí en  la  carrera  de  dos millas del  equipo  de  atletismo  de  las chicas tal  como  se  me  había  ordenado. La Catholic Central  de  Muskegon  lideró el  Estado  de Michigan  en  los deportes de  secundaria, utilizando la técnica  de control  mental  para "modificar"  a  sus atletas  estrella  e hizo  que sobresalieran  más  allá  de los registros preestablecidos.  La escuela  ganó  el reconocimiento nacional por  su contribución  a las ligas profesionales debido  a  la fabricación programada de atletas. Pero,  al igual  que  los Dodgers  e  Tommy Lasorda,  las persistentes victorias  de  la  Catholic Central comenzaron  a levantar sospechas  y preguntas. Esto  creó  un escándalo público  tal  para  la  escuela que amenazó  con  cerrar  las  puertas en 1975.

Los equipos  de  las  chicas  y los chicos se  en contraban  después de  la escuela  para practicar.  Yo  era de  las pocas  chicas  señaladas para entrenar con  el  entrenador  Cheverini y sus métodos  hipnóticos de control mental, debido  a  mi  victimización  en el Proyecto Monarca.  Se  me  ordenó correr  13  millas cada día  (otra estratagema  satánica cursi)  para obtener  la  mejor  forma  de  cara  a  la carrera de  las dos  millas.  A menudo se  me  hacía correr  con  un  amigo que poseía  el  record  de los  chicos  de  las dos  millas.  Él  y  yo éramos amigos, compartíamos  mucho  debido  a  nuestras  semejantes victimizaciones  del Proyecto Monarca.  Juntos  aprendimos a  dejar  fuera  el dolor  y  la  fatiga mientras corríamos.  El entrenador Cheverini nos  hacía  entrar  en trance rápidamente,  en  nuestras  mentes,  y no teníamos  noción  del  tiempo  o  la distancia. Percibíamos  la  pista  como nuestro  "Yellow Brick Road" (Camino de  Baldosas  Amarillas), conforme  al tema  de programación  de  Oz.  El plan del senador  Byrd  para  construir  mi resistencia  física  a través  de  los métodos  de entrenamiento  de  la Catholic  Central  tuvo éxito  y  me permitió  sobrevivir  a  sus perversiones sexuales  intensamente tortuosas.

Además  de  los  viajes  de  rutina  a Mackinac Island  y  a  las  Cataratas  del Niagara,  mi familia a menudo  iba  de camping  para  "alejarse  de todo".  De hecho,  me  llevaron  a lugares  clave para  el abuso ritual,  la  prostitución  y la pornografía.  En  otoño  de  1974,  mi padre anunció  que  íbamos  a acampar "atrás en  el tiempo"  en  un  viejo Festival  de  moda  en  la pequeña ciudad  remota  de  Cedar Springs, Michigan  para su  celebración  anual de los  días de  la  franela  roja.  Mi  madre me  dijo  que metiera  en  la  maleta mis jeans  y suéteres  y el uniforme  de  la escuela  católica  que  ella  había lavado y  planchado  para  la  ocasión.

Cedar Springs  era  tranquilo,  en  las actividades  del festival  se  incluían unos  juegos  mecánicos  en ruinas instalados  en  un  pequeño aparcamiento,  y  concursos  donde  los agricultores  locales enfrentaban  sus mulas  y caballos  entre  sí  para  ver quién  podía  tirar de más  peso.  La calle principal (y  única)  de  la ciudad estaba  llena  de  los  pocos  locales  de empresas,  incluyendo  la  fábrica  de ropa interior  de  "calzoncillos largos"  de  franela  roja de  la  ciudad.  En  el centro  de  la  ciudad,  en broma,  una única  celda  carcelaria  se había erigido para  encerrar  a  cualquiera  de  los participan tes del  desfile  que  no osaran  llevar la  requerida ropa interior de  franela  roja.  La cárcel  estaba custodiada  por  casi todos los policías de Keystone.  Me  hizo  gracia que cuando la  gente del  pueblo comenzó a  hacer la  cola  para marchar  en desfile, quedaron  muy  pocos para verlo,  un retrasado mental  llevaba  la  batuta para  dirigir  el  desfile,  seguido  de  los niños  en bicicletas, carros  de  heno de la  gente  mayor, una  banda  de  la escuela  primaria  y  la  gente caminando,  todos  ellos  en ropa interior  de franela  roja.  Al  final  del desfile,  el  coche  de bomberos  de  la ciudad,  se  acercaba, rodeado de numerosos  policías  en  motocicletas. Sentí gente  susurrando  "vendrá  el presidente". Supuse  que  se referían  al presidente  de  la fábrica  de  ropa interior.  Estaba  equivocada.  Vi con horror  cómo  el  camión  de bomberos se detenía,  y  entonces  el  Servicio Secreto ayudaba  al presidente  Gerald Ford  mientras bajaba  al pavimento.

Mi padre  estaba emocionado tirándome del  brazo,  medio  me arrastraba  a través  de  la  pared  de agentes del Servicio  Secreto  para hablar  con  el presidente  Ford.  Miré  a mi  alrededor nerviosa mientras  mi padre hacía  los arreglos necesarios con Ford  para prostituirme  con  él más tarde  esa misma  noche.  VanderJagt, que al parecer  no  se  perdía  un desfile, estaba firmando  autógrafos. Mientras él  me  sonreía, alguien  me cogió  por el  brazo.  Nerviosa  y asustada,  me puse  a  gritar.  La multitud  se puso  a reír  mientras  un "policía" de  Keystone me  llevaba  a  la cárcel,  me  reñía  por no llevar la  ropa interior  de  franela roja  mientras estuve hablando con  el presidente.  Yo trataba de  ser discreta con  la esperanza  de  que nadie me viera  del agrado de  Ford,  pero  claro, ellos no  lo conocían como  yo.  El "policía"  de Keystone  insistía  una  y  otra  vez  en "lo afortunada" que había sido hasta que mi padre pagó la fianza y fui liberada de la celda.

Esa noche, me puse mi uniforme de la Catholic según las instrucciones y entré en un trance disociativo cuando mi padre me llevó al local de la Armería de la Guardia Nacional donde me prostituía a Ford. Ford me llevó a una habitación vacía, me empujó al suelo de madera mientras se desabrochaba los pantalones y me decía: "Ruega por ésta". Luego, brutalmente, me asaltó sexualmente. Más tarde, mi memoria fue compartimentada mediante el uso de alto voltaje. Y me llevaron al asiento trasero del coche donde me senté con los músculos contraídos, aturdida por el dolor, e incapaz de moverme.        

Cuando volvimos a Muskegon, mi padre me envió a la playa como siempre, para permitir que la repetición de las olas rompiendo contra la playa "lavara mi mente libre de memoria", mientras observaba la puesta de sol. Estaba totalmente bloqueada en la creencia de que realmente no había "dónde ir", ni siquiera al presidente de Estados Unidos.        

Recuerdo que la parte "sana" de mi "yo", mi personalidad innata, parecía morir después de ver a Ford como presidente. Recuerdo subir por las escaleras de la Católica Central High School una mañana, llegando a la puerta, y llorando sin control. Me hice un hartón de llorar en la parte de arriba de las escaleras. Ni siquiera sabía por qué estaba llorando. Teniendo el DPM, casi nunca lloraba. Pero yo todavía estaba sollozando horas más tarde cuando la escuela había terminado. Alguien me encontró, pero yo no recuerdo hasta el día de hoy haber salido de las escaleras de la escuela. Realmente nunca sentí ningún "emoción" después de este día hasta que fui rescatada, desprogramada y reintegrada en 1988. A partir de ahí todo mi cerebro funcionaba a través de una amplia variedad de memoria compartimentada, también conocida como personalidad múltiple, ninguna parte de mí quedaba "libre" del abuso. Era como si no tuviera "donde ir", ni siquiera en mi propio cerebro. Esto me llevó fuera de mi mente, que es exactamente lo que necesitaban mis abusadores para tener un control total. 

Trance-formación de América (PDF)

Exégesis Diario

Redacción de Exégesis Diario

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